Alergias

Una de cada cuatro personas tiene alergia, siendo uno de los problemas de salud más costosos y frecuentes, sobre todo en el mundo industrializado. Pero, ¿qué es exactamente una alergia?

 

Definición de alergia

Una alergia se puede definir como una disfunción del sistema inmunitario humano que provoca una reacción violenta frente a sustancias normalmente inofensivas de nuestro entorno natural. En este contexto, dichas sustancias se suelen denominar "alérgenos".

Se desconocen todos los factores de riesgo que desencadenan las alergias, sin embargo, cabe destacar los factores genéticos y ambientales. Las personas con tendencia a padecer alergia se consideran atópicas. 

Las alergias pueden tener origen celular o estar provocadas por anticuerpos. En la mayoría de los casos, el anticuerpo responsable de la reacción alérgica pertenece al isotipo IgE, por lo tanto, se dice que el individuo padece una alergia de origen IgE.

Síntomas

Los síntomas de la alergia varían según la complejidad, la gravedad y la manifestación. En el caso de las alergias atópicas, el efecto de la exposición a un alérgeno puede ser inmediato. Los síntomas pueden ser leves o graves. Entre ellos se incluye: picazón de ojos, eccemas, rinitis, conjuntivitis, broncoconstricción, vómitos, diarrea y, en casos excepcionales, anafilaxis. Las reacciones crónicas se pueden manifestar como reacciones cutáneas (eccema) y en el caso de asma bronquial, la inflamación permanente del tejido pulmonar puede desencadenar un ataque de asma tras la exposición al alérgeno causal. Los ataques de asma también pueden ser provocados por episodios diferentes a las reacciones de origen IgE.

Las manifestaciones de la enfermedad atópica varían considerablemente según el alérgeno implicado y la edad de los pacientes alérgicos. Durante la lactancia, las alergias alimentarias son las más comunes (en particular al huevo y a la leche). Después de los 3 años, la mayoría de los niños alérgicos toleran estos alimentos, mientras que la alergia a los inhalantes pasa a ser predominante. En ocasiones, algunos anticuerpos IgE específicos son anteriores a los síntomas de la alergia, pero con el tiempo, se alinean con los síntomas clínicos.

Los médicos deben investigar todos los síntomas alérgicos y sus posibles causas.

Aparición de la alergia

En las fases iniciales, la alergia puede aparecer como un trastorno aparentemente benigno, como la alergia al polen durante la época primaveral. Algunas personas desarrollan gradualmente un trastorno alérgico a lo largo de los años antes de padecer cualquier síntoma. Otras padecen choques anafilácticos repentinos potencialmente mortales tras haber ingerido determinado tipo de comida o fármacos, o por la picadura de un insecto. Además, algunas alergias que comienzan con un eccema o con trastornos digestivos pueden evolucionar y producir asma, con frecuencia incluyendo síntomas respiratorios como la hiperreacción o la obstrucción de las vías respiratorias.

Pruebas de IgE

Se pueden realizar análisis de sangre específicos para IgE independientemente de la edad del paciente, la dermatopatía, los antihistamínicos e incluso durante el embarazo. Los anticuerpos IgE aparecen en el suero y el plasma humano como resultado de la sensibilización ante un alérgeno específico. El análisis del IgE circulante aporta un cálculo objetivo de la sensibilización al alérgeno.

Phadia, ahora Termo Fisher Scientific ofrece más de 650 alérgenos diferentes y 70 componentes de alérgenos para la detección cuantitativa específica y sensible de anticuerpos IgE de alérgenos determinados.

Aunque el diagnóstico final siempre debe estar basado en una combinación de resultados de tests de IgE y en la historia clínica del paciente, una regla general es que cuanto mayor sea el valor del anticuerpo IgE, mayor será la probabilidad de que aparezcan síntomas.

Para consultar un ejemplo de cómo los resultados de tests cuantitativos pueden ayudar a determinar si un niño presenta un buen pronóstico para superar una alergia alimentaria con la edad, véase el Caso Clínico de Félix.